14 de enero de 2008

Vacilante y sin vestido

Hay luchas que han de construirse.
Hay que agarrarse al recuerdo y volver a soñar,
saber que él ya no estará en tu cuerpo
pero el suyo bebe insomnios parecidos,
mira los cedros raros de aquel paseo
y no olvides jamás que él te dio vidrios y vida,

aunque ahora te sientas una niña
violada, vacilante y sin vestido,
que tiembla cuando la abraza un hombre
ensoñado de verdades y espejismos.


inca